Origen |Dar a luz|

Los partos domiciliarios, en embarazos saludables, surgen como alternativa ante la búsqueda de prácticas menos invasivas, mayor libertad de movimiento e intimidad. Acompañados por parteras, doulas, obstetras que conciben la atención del parto desde una perspectiva holística donde la madre y su bebé son los protagonistas, poniendo atención tanto en la fisiología como en los aspectos de la historia emocional y espiritual de la embarazada.
Estos partos son atravesados principalmente desde el cuidado y la observación.
La oxitocina es la hormona presente durante el proceso del parto la cual necesita de ciertas condiciones para segregarse naturalmente: luces tenues, poca estimulación del intelecto, sensaciones de protección, confianza. Se le llama la “hormona altruista”, la hormona del amor, porque también se presenta durante la lactancia materna y cuando hacemos el amor.
El parto y nacimiento es un eslabón más en la sexualidad humana, puede ser un momento de placer, de confianza y de empoderamiento.
Qué motivos modificaron el contexto del nacimiento que pasó entonces a ser un acto médico-patológico? Porqué fueron desplazadas las parteras y las mujeres de esta escena?

¿Cómo debe ser entonces ese momento fundacional que significa salir del útero materno para asomarse a la atmósfera de este mundo? ¿Qué sensaciones y emociones deben prevalecer, que irremediablemente luego quedarán selladas en el inconsciente de cada ser humano?” (Irina moran)